33.1276.3181 contacto@turismotequila.com
. . . Need an Interpreter/Translator? Please call us!!

Zona Arqueológica Guachimontones

La Zona Arqueológica o Centro Ceremonial “Guachimontones” de Teuchitlán es uno de los primeros asentamientos humanos civilizados en el Occidente de México.

Lo que sabemos de la cultura Teuchitlán, también conocida como “Tradición Teuchitlán”, se debe en gran parte a la investigación de la arqueóloga Adela Breton que recorrió la región a fines del Siglo XIX, Isabel Kelly (1930) y Stanley Long (1960).

Sin embargo, es el arqueólogo Phil Weigard del Departamento de Antropología del Colegio de Michoacán, quien ha trabajado en la región por más de tres décadas, dejando al descubierto la existencia de una sociedad prehispánica más compleja de lo que se había pensado.

Se cree que los antepasados de los pobladores de Teuchitlán, que significa “Lugar del Dios Viejo”, fueron los indios Caxcán que vivieron en el área Chalchihuites en el noroeste de Zacatecas, de donde iniciaron su expansión hacia el sur hasta llegar a la laguna de Sayula y probablemente hasta Colima.

Eran de vocación guerrera, por lo que a la llegada de los españoles, estaban organizados en pequeños territorios o cacicazgos con jerarquías sociales y militares bien definidas, que fueron formando al conquistar a los pobladores locales. Su deidad principal era Ehécatl, Dios del Viento.

El complejo Guachimontones, ubicado en la falda sur del Volcán de Tequila, domina la vista hacia el oeste y el sur sobre una amplia y alta cuenca, con bellas vistas panorámicas de la laguna y la población de Teuchitlán.

Su construcción pudo haber iniciado 200 años antes de Cristo. Se cree que la época de mayor influencia de la cultura Teuchitlán fue entre los 400 y 900 d. C.

La zona arqueológica incluye diez pirámides rodeadas cada una de entre ocho y doce plataformas rectangulares; cada plataforma tenía encima una estructura enramada parecida a una casa, que probablemente estuvieron dedicadas a los ancestros o a linajes dominantes.

En la actualidad solo tres de las diez pirámides están restauradas, que son las pirámides número dos, tres y cuatro, ésta última de apenas medio metro de altura.

Entre las que están pendientes por restaurar está la conocida como “Pirámide Número Uno”, que es la más grande del complejo; actualmente se encuentra invadida de árboles, maleza y está muy deteriorada por las múltiples excavaciones de los ladrones de tumbas.

Los constructores tuvieron que mover miles de toneladas de tierra y roca para dar forma a las pirámides, plataformas y a un anfiteatro natural con múltiples niveles terraceados.

Se utilizaron piedras, adobe y cal para los edificios principales, consistentes en varias capas y cuatro escalinatas en los puntos inter-cardinales, con un pequeño templo en la parte superior que probablemente estuvo dedicado al culto de un antepasado fundador que fue sepultado debajo.

Leave a Reply